Usted es tan importante para mí, que no vacilo en creer que esta sea la
mejor manera de comenzar hoy mis palabras, resaltando su existencia.
Cuando uno reconoce cuan importantes son las personas y por consiguiente
la relación con ellas, procura el mayor cuidado expresándose con
delicadeza a fin de evitar imprudencias que puedan lastimarles y
buscando la eficacia no sólo de palabra, sino también en el obrar. En
cualquiera que sea la labor que cumplimos, debemos pretender nuestra
mejor actuación, de manera especial en aquellas circunstancias bajo las
cuales podemos comprometer al otro o afectar su ánimo. Si la necesidad
de relacionarnos con los demás teniendo la comunicación como medio es
tan evidente, ¿porqué no nos esmerarnos en hacerlo de la mejor manera?
Nada hay más placentero y productivo que una buena comunicación, ah!
Sin pasar por alto además que en ocasiones la claridad nos evita fuertes
dolores de cabeza. En torno a las relaciones familiares y sociales
damos gran importancia a la manera como nos comunicamos, bien sea por la
natural correspondencia fraternal o quizás por intereses personales o
filiales que nos mueven a mantener ante ellos la mejor imagen; pero no
debemos olvidar que laboralmente también conviene adoptar la mejor
actitud en este sentido a fin de lograr entre todos un ambiente más
favorable, de alto sentido humano y de valores. Un gesto amigable, la
disponibilidad constante, la cordialidad, la buena comunicación, el
respeto, la tolerancia, la confianza, la gratitud y apertura en servicio
hacia los demás se constituyen en nutriente y cemento, en alimento y
soporte de toda relación. Recordemos que por encima de todo aquello
material que nos rodea y cosas por hacer, ha de prevalecer la condición
humana. Nuestra calidad también se mide y ella depende en gran manera
de cómo nos relacionamos con los demás sin distinción de raza, credo,
posición social o económica y dejando de un lado los mal fundados
intereses personales que nos mueven a dar un trato predilecto solamente
a ciertos grupos de personas. Escuchar con atención es también una
buena manera de comunicarnos y es de sabios callar cuando no se tiene la
certeza de ser prudentes al hablar. Que bueno que a diario asumamos
nuestro trabajo como el medio más eficaz y permanente para SERVIR Y SER
FELIZ a través del cumplimiento de nuestro deber con la satisfacción que
proporciona una buena relación con los demás. Tomado del libro "Servir y Ser Feliz", de OGA
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